Pues eso...tal y como titulo la entrada...SE ACABÓ LA FELICIDAD. Ha regresado el niño mierda (a partir de ahora esta será una de las formas como le denominaré). Ha regresado y parece que con fuerzas renovadas para llenar de mierda y asquerosidad la casa que compartimos.
¿Podeís adivinar lo primero que ha hecho? Os dejo un segundos para que penseis...tic, tac, tic, tac, tic, tac....¿nada? ¿No podeís adivinarlo? Vale, vale...os lo diré que ya os imagino todo nerviosos comiéndoos las uñas jajaja.
Lo primero que ha hecho fue dejar la maleta e irse de cañas. Vale, entiendo que eso lo pueda hacer yo tambien (y vosotros, por supuesto). Lo segundo fue cojer dos toallas e irse a la piscina a darse un baño para quitarse el sudor y la calor del viaje. Esto es normal, porque así ahorramos agua, que estamos en época estival y el agua no sobra que digamos.
Despues de regresar de la piscina se ha encerrado en su habitación a fumar sus porros y a ver la televisión. Creo que mi hermano está haciendo mucho por la economía d este país...y por la suya, porque por no hacer, no se ha hecho ni la comida y como comprendereis YO NO se la he hecho.
Ahora ha vuelto a darse un baño con sus amigos, pero antes se ha puesto desodorante...lógico....el olor que va dejando es un olor rancio, de mezcla de sudores, tabaco, humo, porros....toda una fragancia delicada para cualquier pituitaria.
Hola. Dos comentarios si me lo permites:
ResponderEliminarEn primer lugar no creo que el cerdo merezca ser comparado a un personaje como el que describes, porque dicho animal es bien conocido desde hace más de dos milenios como una parte importante de la economía de subsistencia de los pueblos prerromanos de la P. Ibérica, y sus jamones ya eran conocidos y apreciados por los romanos; por eso se quedaron aquí tanto tiempo (bueno, y los griegos, fenicios, y todo el que por aquí pasaba...).
Además es un animal que ha contribuido a los avances en medicina, del que se aprovecha todo, y como reza el dicho "de él nos gustan hasta los andares", que si te fijas bien tienen mucho de sensuales, sobre todo sus cuartos traseros, aunque bien es verdad que sin llegar a la categoría de danza del vientre.
Hasta aquí la historia, y ahora la biología:
El mal olor del cerdo es debido a dos sustancias principalmente: la androstenona y el escatol.
La primera es una hormona, que en el caso del cerdo se trata de su feromona sexual (quizá ahora ya sepas el porqué del olor del ejemplar que tienes en casa; vamos, que pensará que a ellas les gusta así... seguro que su ídolo cinematográfico es Rambo...); y del escatol creo que con solo leer su nombre uno ya se puede imaginar su aroma.
Sin embargo, y aquí viene lo más interesante, dicen los expertos que si al cerdo se le castra, no sólo desaparece en gran parte ese olor de la androstenona, sino que mejora la calidad de su carne y sus jamones.
Ojo! que no estoy dando ideas, sino exponiendo un hecho constatado... y en el caso que nos ocupa los jamones no son el objetivo.
Por tanto ahí van mis tres sugerencias:
Yo hubiera escogido como animal-tótem para aludir al especimen con el que vives, a la mofeta ... por su pestazo repelente e insoportable.
Como andros-tenona proviene del griego andros "varón", se me ocurre que aprovechando las fechas que se acercan, le regales la colonia Andros; sino se la pone, perfecto, y sino siempre te quedará el consuelo de utilizarla como ambientador casero, lo que hará más llevadero el tema.
Si todo esto falla, el único recurso higiénico-medioambiental que te queda es poner un anuncio en la red o en cualquier esquina para tratar de encontrarle la Peggy que se lo lleve con ella.
Suerte en la empresa...